7 de septiembre de 2008

El caso Knowledge Management

Knowledge Management es el nombre que daremos a una empresa real especializada en el desarrollo de sistemas de información para e-learning corporativo, con clientes entre los que se encuentran varios fabricantes de automóviles.

La estructura organizativa de la empresa tiene una base matricial: la empresa está dividida en departamentos (cada uno con su director) y sus proyectos implican a más de un departamento. En lo referente a su estructura funcional, Knowledge Management tiene a una serie de jefes de proyecto (línea media), que se encargan de gestionar los recursos humanos necesarios para sus proyectos en coordinación con los directores de los departamentos. La formación de estos jefes de proyecto suele no ser técnica (algunas personas son pedagogas, otras psicólogas...) y sus funciones son tanto de coaching como de gestores reales del proyecto.

Esta empresa emplea alrededor de 150 personas, entre los que se encuentran algunas personas amigas y conocidas. Sus trabajadores y trabajadoras gozan de una serie de privilegios que es difícil encontrar en otras empresas, por ejemplo:

- Contrato de 39,5 horas a la semana
- Horario flexible (de 8 a 5 o de 9 a 6)
- Horario intensivo los viernes de todo el año (de 8 a 3)
- Horario intensivo (de 8 a 3) todos los días durante julio y agosto
- Paga de beneficios (unos 1000 euros por persona en 2007)
- Cursos de idiomas a cargo de la empresa
- Ubicación privilegiada, cercana a las playas de Barcelona
- Salidas organizadas por la empresa a parques de atracciones, carreras de karts...

Las relaciones interpersonales en esta empresa son más que cordiales, hasta el punto en que acostumbran a salir "de fiesta" juntos, lo que contribuye a crear y consolidar equipos de trabajo.

Parece una empresa modélica, ¿no es cierto? A mi me gustaría trabajar en una empresa con todas esas características!

Entonces, ¿qué ha hecho que 4 personas abandonen la empresa la misma semana?

Durante el mes de julio, a 5 personas (entre las que se encontraban algunas de las 4 que abandonan ahora la empresa) se les restringió su horario intensivo porque un proyecto iba con retraso. Es decir: se les volvió a imponer el horario de invierno (de 8 a 5 o de 9 a 6) en vez del horario de verano (de 8 a 3).

Con un contrato de 39,5 horas a la semana, si se hacen 8 horas al día, se hace media hora adicional semanal, que son las que se dejan de hacer en verano. A las personas a quienes se les restringió el horario de verano no se les informó sobre la forma en que se retribuirían las horas adicionales que estaban haciendo.

El cambio de horario duró sólo 2 semanas. Es decir, el proyecto sumó un esfuerzo adicional de 50 horas hasta que se pudo al día. Es posible que las 5 personas implicadas tuvieran la sensación de perder su derecho al horario intensivo de verano por sólo 50 horas de trabajo adicionales.

Perder un derecho, por un lado, y la desinformación sobre las compensaciones pueden haber sido la causa de esas 4 salidas de la empresa.

Y ahora, las preguntas:

1.- ¿Vale la pena perder a 4 personas cualificadas y formadas en los productos de la empresa por 50 horas de trabajo?

2.- ¿Cuántas horas se va a retrasar ahora ese proyecto a causa de la formación que se les tendrá que dar a las personas que se incorporen a él?