13 de agosto de 2008

Lecciones aprendidas de un mini-curso de escalada

Ayer me fui a a hacer un mini-curso de escalada con Jorge, un amigo también informático.

Primero nos enseñaron a hacer un par de nudos, a pasar la cuerda por el 8 y nos pusimos directamente a hacer dos rappels, uno contra la pared y otro rappel aéreo (sin pared) que me gustó muchísimo.

Después nos fuimos a hacer 2 vías, a pleno sol, y pasando un calor horrible. Con bastante esfuerzo subí la primera. Después aseguré a Jorge, que también la subió. Y pasé a subir la segunda.

Subiendo la segunda vía. Poco antes de quedarme colgado de la cuerda

A media subida, perdí pie y me caí. No pasó nada. Simplemente que quedé colgado de la cuerda que aseguraba mi amigo. A los pocos segundos me di cuenta de que no pasaba nada, que otra persona aguantaba mi peso y de que no me iba a caer al suelo.

Esto me estuvo haciendo pensar toda la tarde. Eso es la confianza. Es el saber que, si tú fallas, alguien estará asegurándote para que no te pase nada. Es el saber que puedes fallar, que puedes ser imperfecto, y que nadie de molestará por ello, que fallar no significa traicionar su confianza.

Hasta ayer no me había dado cuenta de cuál es el significado real de la confianza. En mi vida he asegurado a mucha gente, pero no me he dejado asegurar por casi nadie, porque pensaba que no lo necesitaba, porque pensaba que no me podía caer. Ahora me he dado cuenta del error.